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POLÍTICA

Gremio de los textiles y confección piden medidas urgentes frente a la desigualdad empresarial del sector en Colombia

Más de 70.000 empresas formales de la cadena textil y confección inscritas en las cámaras de comercio del país, son el resultado de la sumatoria de esfuerzos que aprovechan el trabajo y la creatividad para construir valor social. Estas empresas estables generan 600.000 empleos directos (cifras DANE) y cerca de 900.000 informales, organizaciones productivas claves para el florecimiento humano real y el crecimiento económico de nuestra nación.

 

Colombia ocupa en Latinoamérica el primer lugar en términos de inequidad en la industria del vestido en materia de aranceles para las confecciones importadas provenientes de Asia y África. En la vigencia 2017, solo el 0.8% de las importaciones de prendas de vestir pagaron el arancel máximo permitido por la Organización Mundial de Comercio -OMC-, en el año 2018 se cobró por este concepto el 0.9%. El arancel máximo permitido por la -OMC- es del 40% para la confección importada.

 

Vale resaltar, que en el año 2017, se importaron 584 millones de prendas y en el 2018 675 millones. A ello se le suma la mercancía que ingresa al país por medios ilícitos como el contrabando o lavado de activos. El arancel promedio aplicado a todas estas importaciones fue del 13.1% en el 2017 y del 13.5% en el 2018, porcentajes que están muy por debajo de los establecidos por gobiernos de países con vocación textil como: México (25% al 30%), Ecuador (25%) y Brasil (35%) de arancel, que se ven a sí mismos, como facilitadores de creación de valor y de generación de empleo.

 

El pago del 15% para mercancías con precios declarados arriba de 10 USD el kilo, tiene a nuestros empresarios en condiciones desfavorables, frente a mercancías importadas de países asiáticos y africanos con los que no tenemos tratados de libre comercio, aspecto que se ha visto reflejado en la pérdida de cerca de 600.000 empleos en los últimos 10 años. Cada día más fábricas apagan máquinas, generando que los empresarios del sector cierren sus empresas y se vayan a comprar en otras latitudes particularmente en Asia y África. Vale anotar, que 374 empresas de la cadena textil confecciones han entrado en las últimas dos décadas, en los diferentes procesos de insolvencia o liquidación judicial (Superintendencia de Sociedades).

 

La normativa actual permite prácticas desleales como: sub facturación, sobre facturación, todo tipo de dumping y beneficios arancelarios inmerecidos, que en vez de pagar un arancel justo que equilibre los costos-país de nuestros empresarios colombianos con los de Asia y África, premia a quienes están generando empleo en los países Asiáticos y a su vez eluden las responsabilidades con el fisco nacional.

 

Se requiere de medidas urgentes frente a la desigualdad empresarial del sector en Colombia, con países que pagan salarios de hambre "dumping laboral", naciones que no cumplen normas ambientales "dumping ambiental”, países donde la energía es subsidiada "dumping energético" y donde el costo del dinero es mínimo frente al de nuestro país "dumping financiero". Además, potencias como China que otorga beneficios tributarios a sus exportadores de textiles "dumping tributario". El costo país para este sector es entre 2 y 4 veces mayor al de países Asiáticos.

 

Es pertinente precisar, que no es cierto, que los precios al consumidor vayan a subir dramáticamente como lo sostienen los gremios defensores de los importadores. Los beneficios de importar prendas de Asia no están llegando al bolsillo de los colombianos. Si fuese real que los precios se incrementen en un 25%, esta no es razón para perjudicar a los productores nacionales y favorecer a los foráneos quienes no nos compran y tampoco han suscrito con el país, acuerdos comerciales. Actualmente existe un 40% de arancel para las mercancías de menos de 10USD el kilo fijados por el Gobierno anterior, que no está operando con estricto rigor.

 

Solamente una parte de la clase alta y media en Colombia compran 100% importado, otros consumidores de esos estratos sociales compran marcas extranjeras y nacionales prefiriendo la confección local por su calidad y diseño. Las clases menos favorecidas del país adquieren su ropa en el comercio de cadenas menores, tiendas de barrio y sectores populares, prendas que en su mayoría son hechas por la confección local. Este sector tiene una participación de adquisición no muy significativa de mercancía importada.

 

El Gobierno anterior estableció un umbral con promedios inferiores de la mercancía importada de Asia, sin tener en cuenta los costos nacionales, dejando en ventaja a los productos y mano de obra Asiática, que son defendidos por los gremios de los importadores.

 

Nuestra propuesta es que el actual umbral de 10 USD el kilo, suba a 20 USD el kilo. Se propone un “arancel compensatorio” del 37.9% solo para prendas que se declaren a un precio inferior a 20USD el kilo y a los que estén por encima de este umbral, un arancel mixto del 10% ad valorem más 3 USD el kilo.

 

Esta iniciativa incluida en el Plan Nacional de Desarrollo trae los siguientes beneficios: aumenta el recaudo generando un beneficio tributario, disminuye las importaciones engañosas que le hacen trampa al fisco nacional, que aprovechando la mezcla de precios irrisorios y un umbral bajo pagan aranceles inequitativos. Evita que la diferencia entre el precio declarado y precio real se cubra con dineros provenientes de actividades ilícitas. Contribuye además, al crecimiento económico y al bienestar de los colombianos en zonas urbanas y rurales, especialmente favorece a madres cabezas de hogar y reduce el déficit de la balanza comercial generado por importaciones provenientes de países asiáticos y africanos.

 

Este es el clamor del sector textil: requerimos con urgencia nuevas reglas arancelarias y aduaneras que permitan que la industria nacional pueda competir y evitar que siga siendo devastada por la producción asiática y africana.

 

Finalmente, el llamado para los congresistas de nuestra nación es para que legislen en favor del empleo y el crecimiento económico en Colombia. Aprovechando el mes de las madres, cuando se determinará la suerte de esta importante iniciativa en el Congreso de la República, en el marco del Plan Nacional de Desarrollo, exhortamos intercedan por el beneficio de más de un millón trecientas mil mujeres colombianas trabajadoras del sector textil, en su mayoría, madres cabezas de familia.

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