Colombia sembraría 180 millones de árboles

Colombia sembraría 180 millones de árboles

Así lo dio a conocer el presidente Duque durante el lanzamiento de la plataforma ‘Champions for 1 Trillón Trees’,  evento realizado este miércoles en Davos (Suiza), en el marco de la reunión anual del Foro Económico Mundial.

De acuerdo con el Mandatario, “el principal desafío de nuestra época es el cambio climático”, y nosotros solo seremos exitosos en nuestra forma de hacerle frente al cambio climático hasta que le pongamos fin a la deforestación en todo el mundo, por lo cual “Colombia considera que esta iniciativa es un hito importantísimo”.

Al respecto, el Jefe de Estado indicó que “si nosotros logramos que el mundo entero se sensibilice sobre la importancia de la reforestación y la siembra y protección de los ecosistemas, podremos entonces procurar un gran cambio”.

La contribución de Colombia

Durante su intervención, el Presidente Duque recordó que Colombia posee el 50 por ciento de los páramos del mundo, en tanto que el 35 por ciento del territorio de nuestro país es amazónico y el 50 por ciento de la geografía colombiana está situada en bosques húmedos tropicales.

“Pero nosotros hemos visto que la deforestación lleva mucho tiempo en el país, y nosotros queremos hacer una diferencia con una gran meta en el mundo”, dijo el Mandatario al referirse al objetivo que se ha trazado su Gobierno en materia de reforestación, desde el inicio de su administración y a través del Plan Nacional de Desarrollo 2018 – 2022.

“Queremos sembrar 180 millones de árboles antes de agosto del 2022. Desde que me posesioné, hemos logrado sembrar 24,7 millones de árboles. Este año esperamos sembrar 60 millones más y alcanzar esta meta que nos hemos propuesto para el 2022”, precisó.

En este sentido, agregó que el propósito del Gobierno Nacional es que “todas las entidades ambientales y autoridades locales sean quienes lideren esta iniciativa”, y que la sociedad colombiana asuma este objetivo como propio.

Según el Mandatario colombiano, la siembra de 180 millones de árboles es la contribución de nuestro país al objetivo global de plantar un billón de árboles al 2030.

Lucha contra la deforestación

Por otra parte, el Jefe de Estado consideró que, junto con la reforestación, es fundamental fortalecer la lucha contra la deforestación, para lo cual, en el caso de Colombia, su Gobierno ha creado la institucionalidad requerida e impulsa estrategias efectivas como la Campaña Artemisa.

“Finalmente, y no por ello menos importante, hemos decidido construir mejores instituciones, entidades para combatir la deforestación y por eso tenemos el Consejo Nacional contra la Deforestación, que fue establecido el año pasado”, dijo.

Agregó que “también lanzamos la Campaña Artemisa, que tiene como fin combatir a aquellos delincuentes y criminales que están destruyendo la Amazonía o que están comerciando con madera de manera ilegal”.

El Mandatario dijo que está convencido de que si se combina el esfuerzo de sembrar árboles y sensibilizar a la sociedad en torno a la reforestación, y “si combatimos la delincuencia y criminalidad que rodea muchísimos ecosistemas del mundo, nosotros lograremos podremos ser más efectivos”.

“Entonces yo creo que esta iniciativa es una iniciativa importantísima, y estoy muy complacido de que el Foro Económico Mundial esté liderando este esfuerzo”, con participación de los gobiernos y del sector privado a nivel global.

En el acto de lanzamiento de la plataforma ‘Champions for 1 Trillón Trees’ , el Presidente Duque estuvo acompañado por el empresario estadounidense Marc Benioff, director ejecutivo de la empresa de informática Salesforce; la antropóloga británica Jane Goodall; Dominic Kailash Nath Waughray, directivo del WEF; el místico de la India Sadhguru, y la activista ambiental africana Hindou Oumarou Ibrahim.

Los indígenas son tomados como un objeto decorativo en el pacto por la Amazonía

Los indígenas son tomados como un objeto decorativo en el pacto por la Amazonía

Al igual que de decorativo es el Pacto por la Amazonía, como otros mucho refrendados por Colombia, que tan solo parece hacerlo por acto protocolario, como para quedar bien ante la comunidad internacional. Dónde sacan pecho por su “gestión heroica” que, si siguieran el proceso fracasado de su accionar, se darían cuenta de su no asertividad que, siendo más preciso, es ofensiva. Pues trasgrede y usa a los indígenas, de los cuales parecen no solo menospreciar sino tener como sus arlequines en sus eventos y demás, donde son convocados supuestamente para exaltarlos y desarrollar procesos para “su bienestar”, lo cual es una falacia que bien ya es hora que los pueblos indígenas dejen de creer y caer en un juego macabro de menosprecio y utilización.

Y es que este bochornoso acto, sucedió durante la presentación del Pacto por la Amazonía, en donde se reunieron los nueves países de Latinoamérica que conforman dicho bioma, que alberga el 40% de la selva tropical del mundo, 6,7 millones de kilómetros cuadrados, en la cual se dieron cita con el fin de refrendar el tratado. Que no es más que un mar de letras sin sentido al carecer del aval de los pueblos involucrados que según la organización no gubernamental Survival International, en la Amazonía vive cerca de un millón de indígenas divididos en cerca de 400 pueblos. Los cuales tiene su propia territorio y cultura, y habla su propia lengua.

Y es que creyeron que, con el simple hecho de invitar a una comunidad indígena al evento, era más que suficiente para darle un estado de legitimidad, al haber tenido la gentiliza estratégica y mezquina de convocarlos a la exposición de dicho pacto, como espectadores, extras para el show. En donde fueron convocados no para hacerlos participe de lo que ahí se estableció, no teniendo incidencia alguna como hubiera sido lógico ya que ellos son los que conocen sus necesidades, pero este pacto de escritorio, entregado por encomienda a alguien o algunos que no saben ni donde están parados, pues como dicta el refrán: “sabrá más de maternidad de gallinas… que de la realidad de los pueblos de la amazonia. Aunque saldrían a su defensa, mostrando estadísticas, la supuesta seriedad de dicho pacto, dirán que investigaron a profundidad, que esto y aquello, pero hay que ser francos aunque duela, pero aunque se hayan esforzado, ¡metido el hombro!, no son más  que excusas pueriles y ridículas al no actuar con lo mínimo para una investigación de esta magnitud, que dio como resultado un pacto irrisorio que de vez de llamarse Amazónico, debería llamarse “Pacto para Sacar Provecho por la Amazonia” y les sugeriría un lema el cual es muy diciente para el caso y les cae como anillo al dedo, que sería: “Avanzando vamos como los leñeros, tumbando la sabiduría de los ancestros como si fueran arboles”. Es más, hasta un lindo himno les compondría.

“No nos tuvieron en cuenta para firmar este pacto, aunque mencionaron nuestro nombre. Eso hizo falta, para mí sería mejor que escucharan la voz de los indígenas antes de tomar decisiones«, advirtió con frustración Elisio Zafiama Moreno, perteneciente a la cultura Murui Muina, quienes fueron invitados tan solo como para aparentar que dicho pacto contaba con la aprobación de ellos como de los pueblos que conforman la amazonia, un espejismo que han sacado a relucir a los medios aliados que trabajan como bueyes arrastrando sus aperos en sus contenidos corruptos.

Pero hay que ver con lupa todo este «heroico y digno proyecto», que en primer lugar es una cortina de humo, como de igual manera oportunista, sacando provecho mediático por el tema de los focos de incendios que hace poco se presentó en la Amazonia , en el cual mas de uno pescó  sobre el río revuelto, entre ellos Duque, que incitado por tal vez por sus asesores, acomodó su agenda e improvisaron rápidamente este Pacto por la Amazonia, en el que moviendo influencias y metieron rápidamente a presidentes y demás. Esto, con el objetivo de quedar bien ante el evento que se aproxima el 23 de septiembre, donde se dará la cumbre sobre la Acción Climática en nueva York, en el que él pretende, acompañado de sus amigos dirigentes, mostrarse ante el mundo como unos abanderados del medio ambiente. Todo este desparpajo de preocupación argumentado en un pacto, que será expuesto ante la presencia de lideres de la economía mundial, miembros de la sociedad civil , 1.500 jóvenes de todo el mundo que fueron convocados a escuchar unas cuantas mentiras como esta realizada en Leticia, que bien se pretende  ser aplaudida por representantes de más de 50 países, como 60 jefes de estado. Toda una antesala oportuna para demostrar lo que no hacen ni son, pues basta ver, (disculparan al utilizar un mal ejemplo) al presidente Duque, que parece encabezar con sus políticas anti-ambientales una orda de criminalidad para el ecosistema de un país, que en el 2017 perdió  más de 219.000 hectáreas de bosque, siendo un área mayor al tamaño del departamento de Quindío y se calcula que cada hora se pierden 25 hectáreas de bosque.

Y es que, en la exposición del Pacto de la Amazonia, en la que se estableció 16 puntos que supuestamente busca el bienestar de el bioma universal y las comunidades indígenas ahí presentes. Los indígenas fueron “invitados de honor”, pero, ¡para entretenerlos!, siendo el show central en la hora del almuerzo, con una demostración de sus danzas y rituales tradicionales, ante la mirada complaciente de presidentes y altos dignatarios, que estaban presentes en un aula especial de la Universidad Nacional de la capital del Amazonas. Ahí se realizó tal acto de crueldad, viéndose una escena romanesca en la que los indígenas fueran expuestos en la plataforma improvisada que más bien se asemejaba al coliseo romano, en donde se soltaron al sonar de las copas burbujeantes de vinos,  las fieras gubernamentales quienes se regocijaban con las danzas de sus invitados, que bien sintieron (los indígenas) hacían movimientos más acorde a una lucha incomoda por sobrevivir en una atmósfera de menosprecio e indiferencia, a la que se enfrentaron.

«Mis compañeros estuvieron parados como la bandera y luego los llevaron al almuerzo para que hicieran el show de entretenimiento para los invitados. Me parece una falta de respeto que, como autoridades, que, como pueblos, nos traten de esa manera. Trajeron a varios abuelos para hacerles protocolo de los presidentes, pero nunca les pidieron que tomaran la palabra. Tampoco les explicaron de qué se trataba cada punto del acuerdo», aseguró Nelly Kuiru, comisionada nacional de los Pueblos Indígenas de la Macroamazonia quien agregó con contundencia: “A eso se resumió su participación en el pacto», refiriéndose a la presentación de las danzas del pueblo indígena Murui Muina.

Y que decir ante todo esto, sin ser mas extenso, bien no queda más que escribir con letra en mayúsculas: INDIGNACIÓN.

Nota escrita por: Juan David López