Luz verde para el retorno del fútbol colombiano

Luz verde para el retorno del fútbol colombiano

El Ministerio de Salud y Protección Social emitió el protocolo de bioseguridad dirigido a las actividades relacionadas con el entrenamiento y la competencia de los futbolistas profesionales, dispuesto en la Resolución 993 de 2020, emitida por el Ministerio de Salud.

Dicho protocolo aplica a los futbolistas profesionales que se encuentren vinculados a los clubes agrupados por la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor) y reconocidos por la Federación Colombiana de Fútbol, sus entrenadores y el personal logístico mínimo necesario para la práctica deportiva.

Para el retorno a la normalidad deportiva se adoptará un modelo de fases, basado en la consecución del estado de forma óptimo por parte del atleta para afrontar la fase final de competencia y limitar la aparición de lesiones producto del desacondicionamiento físico.

Dichas fases se determinan así:

Fase 0: Planeación

Serán veintidós jugadores y el cuerpo técnico, que incluye: un director técnico y dos asistentes, un entrenador de arqueros, un médico, un fisioterapeuta, un utilero, dos personas para aseo, un guarda de seguridad, dos personas para el mantenimiento de la cancha, un conductor y cinco jugadores de listado espejo. Para un total, en esta fase, de máximo 40 personas por club deportivo.

Se excluirá al futbolista, entrenador o personal de apoyo que presente hipertensión o diabetes.

Otro de los aspectos establecidos es que se designará a una persona que oficiará como oficial de seguridad, quien, junto con el médico del club, será el encargado de vigilar y constatar el cumplimiento del protocolo.

Fase 1: Alistamiento

En esta fase se debe verificar la adecuación de instalaciones, indumentaria y entrega de kits. El médico del equipo liderará la capacitación de todo el personal involucrado en temas de autocuidado, corresponsabilidad y práctica del lavado de manos, uso del tapabocas, la manera de colocarlo y limpieza de las monogafas.

Fase 2: Condición de salud

La fase 2 de determinación de la condición de salud de los deportistas, entrenadores, técnicos y personal de apoyo comprende un periodo aproximado de entre 3 a 6 días, durante los cuales se realizarán las pruebas moleculares para garantizar que, al inicio de los entrenamientos, los deportistas, entrenadores, técnicos y personal de apoyo cuenten con una prueba RT-PCR negativa.

El Ministerio del Deporte y la Federación Colombiana de Fútbol realizarán el seguimiento a la parte procedimental de la aplicación de pruebas de detección del covid-19.

La aplicación de pruebas de seguimiento se realizará cada 4 a 6 días, mediante pruebas serológicas. Ante un resultado positivo, la persona inmediatamente queda en aislamiento y se hará seguimiento a sus contactos.

Fase 3: Entrenamiento bajo riesgo

Estos entrenamientos serán de 28 días. En esta fase solo podrán participar en una sesión de entrenamiento un máximo de 10 jugadores por grupo. Es decir, que los responsables del cuerpo técnico deberán dividir su plantilla en grupos de 10 personas máximo, con el fin de que realicen sus sesiones.

Se deberán movilizar en sus carros particulares sin compañía o utilizando el transporte del club y, al llegar al entrenamiento, pasar por un control de temperatura y cuestionario epidemiológico. Finalmente, la retroalimentación del entrenamiento se hará de manera virtual.

Fase 4: Entrenamiento específico

Esta fase concibe la posibilidad de estar concentrados los deportistas, entrenadores y personal de apoyo en la sede, lo cual dependerá de la situación sanitaria para covid-19 en ese momento. Solo se podrá realizar una semana antes de empezar competencia.

Fase 5: De competencia

Inicialmente será a puerta cerrada. Solamente se abrirán las puertas para el acceso al público cuando el Gobierno Nacional así lo autorice. La entrada de las personas autorizadas en la fase 0 será por el acceso de la puerta de maratón y a todos se les practicará un test rápido preingreso.

El estadio deberá cumplir con todos los requisitos de limpieza y desinfección estipulados por el Ministerio de Salud y Protección Social.

Al finalizar el partido, los jugadores se dirigirán directamente al camerino correspondiente, deben cambiarse y depositar todo su uniforme de competencia en la bolsa plástica correspondiente a cada jugador.

Además, se estipula que no se pueden duchar en el estadio.

Finalmente, a la salida del camerino, cada jugador deberá desinfectarse las manos, ponerse un tapabocas nuevo y dirigirse a la salida del estadio respetando los protocolos de distancia de seguridad.

Indígenas retornan a sus territorios luego de 4 años de ser desplazados

Indígenas retornan a sus territorios luego de 4 años de ser desplazados

Indígenas Emberas que llevaban 4 años radicados en la ciudad de Ibagué, luego que la Unidad Para las Victimas, las autoridades de los resguardos indígenas y la administración municipal de Ibagué, hicieron posible el retorno de 10 familias que se habían alojado en la capital del del departamento del Tolima, por culpa del desplazamiento forzado.

Los Indígenas retornaron hasta sus territorios ancestrales en Pueblo Rico, Risaralda, y estuvieron a cargo de este proceso y actuaron como veedores de salvaguardar los derechos de los Embera, el ICBF y La Defensoría del Pueblo.

“Todo lo que involucre el reencuentro de estas familias con su entorno natural y con los parientes que dejaron atrás por culpa del conflicto armado, será bienvenido, hemos cumplido con un nuevo retorno sin ningún tipo de contratiempos, sacamos a la población de duras condiciones en la ciudad y esperamos que puedan readaptarse con la ayuda de familiares y amigos a lugares de los que nunca debieron salir”, comentó Laura Moreno, directora territorial de la Unidad en el Eje Cafetero.

Los indígenas se mostraron confiados al constatar la estrategia de retorno que ha cumplido con garantías para su desplazamiento hasta los territorios, los cuales abandonaron por culpa de las continuas disputas armadas realizadas por los diferentes actores de guerra que se habían instalado en la zona, el cual era también un corredor para el narcotráfico.

“Estamos muy contentos de poder regresar a nuestra tierra, la alegría de encontrarnos con las familias es muy grande, tuvimos 4 años duros en Ibagué donde nuestros niños se estaban enfermando y pasamos muchas necesidades, pero gracias a Dios hoy iniciamos el retorno y tenemos la expectativa de poder vivir bien, sin problemas y trabajando la tierra que es nuestra razón de ser”, dijo José Alejandro Guatiquí, reconocido líder de la comunidad Embera.

Luego de un viaje de casi nueve horas, las 10 familias regresaron a los territorios de Gitó Dokabú , Botuma, Shifá, Guayabal, Sinaí, Inamursito, todos en jurisdicción del departamento de Risaralda, siendo recibidos por sus allegados, amigos y familias que quedaron resistiendo los embates de la guerra, algunos de los cuales fueron asesinados por estas circunstancia y quienes resistieron con valentía, se reunieron en un abrazo luego de varios años de ausencia.

“Estoy muy feliz, muy contento de poder ver y colaborar para que mi gente esté de nuevo en familia y pueda volver a sus usos y costumbres ancestrales después de tanto tiempo en la ciudad, nosotros desde el gobierno indígena hacemos capacitaciones y talleres para que ellos se sientan de nuevo parte de la comunidad y puedan retomar las labores del campo que son bien diferentes a la vida que llevaban en la ciudad”, concluyó Raúl Güasiruma, gobernador mayor del resguardo Unificado.

Se espera que, para esta semana, en el proceso de retorno que adelanta la Unidad para las Victimas en este territorio de la comunidad Embera, retorne 4 familias que están alojadas en la ciudad de Bogotá.