El Resguardó Indígena Nulpe Medio Alto Río San Juan, ubicado entre los municipios de Ricaurte y Cumbal, en Nariño, Colombia, ha expresado su profundo rechazo y preocupación por los recientes daños causados al puente de la comunidad de El Hojal, que conecta a este pueblo con el Ecuador. Esta infraestructura, vital para las comunidades indígenas, fue destruida por el Ejército ecuatoriano, afectando gravemente la conectividad y seguridad de las familias de la región.
El puente no solo servía como acceso para la movilidad de personas y vehículos, sino que también representaba un símbolo de la relación histórica de hermandad entre el pueblo Awá y las comunidades ecuatorianas cercanas. La destrucción de este paso ha interrumpido el flujo de productos esenciales como alimentos, insumos médicos y otros bienes, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria y el bienestar de cientos de personas, en su mayoría niños, mujeres y adultos mayores.
Miller Arley Guanga Rodríguez, gobernador del Resguardo, ha expresado su rechazo tajante ante este acto y ha instado a un diálogo urgente entre las autoridades de Colombia y Ecuador. En su mensaje, destacó la importancia de la comunicación abierta para resolver el conflicto de manera pacífica, enfatizando que el pueblo Awá siempre ha defendido la paz y la convivencia armoniosa con sus vecinos y las instituciones gubernamentales de ambos países.
Un llamado al diálogo y la cooperación internacional
El resguardo también hace un llamado a los organismos internacionales y defensores de derechos humanos para que intervengan en la situación, protejan los derechos fundamentales de las comunidades afectadas y garanticen la restauración de la infraestructura dañada. Además, solicita la colaboración de las cancillerías de Colombia y Ecuador para que, de manera urgente, se establezcan mesas de trabajo y se busquen soluciones que favorezcan la estabilidad y seguridad de las comunidades indígenas.
La afectación de esta infraestructura no solo constituye un daño material, sino que también amenaza la autonomía y las formas de vida tradicionales del pueblo Awá. La destrucción del puente representa un ataque directo a su derecho a la libre movilidad y a su conexión con otras comunidades.
Paz y protección de los derechos indígenas
El pueblo Awá, con su vocación de paz, reitera su disposición al diálogo y a la construcción de soluciones concertadas para restablecer la armonía en la región. La destrucción de este puente pone en evidencia la necesidad de trabajar en conjunto, tanto a nivel local como internacional, para proteger los derechos de las comunidades indígenas que habitan estas zonas fronterizas. La recuperación de esta infraestructura es esencial para garantizar la estabilidad y el bienestar de todas las familias que dependen de ella.
El Resguardo Indígena Nulpe Medio Alto Río San Juan sigue defendiendo su derecho a la paz, al territorio y a la libre movilidad dentro de los espacios que históricamente han ocupado, mientras continúa buscando soluciones que favorezcan a todos los pueblos de la región.