El caso que desató indignación en Curillo, Caquetá, ese perrito que fue arrojado y cuyo video le dio la vuelta al país —y que Caquetá Sin Miedos mostró en exclusiva— hoy vuelve a ser noticia… pero esta vez, porque necesita una familia.

Sí, el mismo.
El que muchos vieron con rabia.
El que hizo que Colombia preguntara: ¿cómo alguien puede hacer algo así?

Hoy no está en la calle.
Hoy no está solo.

Una mujer, con el corazón más grande que sus recursos, lo recogió cuando él, desorientado y herido emocionalmente, decidió no despegarse de ella. La siguió como quien suplica una segunda oportunidad… y ella no lo dejó ir.

Pero esta historia aún no termina.

Este perrito está en adopción.
Busca un hogar de verdad. Uno donde lo cuiden, lo respeten y nunca más lo abandonen.

No es cualquier adopción.
Es la oportunidad de cambiar el final de una historia que empezó con dolor y que hoy puede terminar con amor.

Si usted quiere ayudar con comida o está interesado en adoptarlo responsablemente, comuníquese únicamente por WhatsApp al: 315 0000 401

Hoy Curillo le habla a Colombia…
y al mundo.

Porque un acto de crueldad nos indignó,
pero ahora, un acto de amor puede unirnos.

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