La guerra no da tregua en el departamento del Caquetá. En las últimas horas se confirmó que tres soldados fueron asesinados y otro más resultó gravemente herido en medio de intensos combates contra las disidencias de las Farc en zona rural de Cartagena del Chairá.
Los enfrentamientos se registran en la vereda Santo Domingo, donde tropas de la Ejército Nacional de Colombia, adscritas a la Fuerza de Tarea Conjunta Omega, desarrollan operaciones ofensivas contra la llamada Estructura Carolina Ramírez, grupo armado residual que mantiene fuerte presencia en el sur del país.
“Mi hijo solo quería servirle a la patria”
El dolor hoy invade a tres familias colombianas. Un familiar de uno de los uniformados caídos, entre lágrimas, expresó:
“Mi hijo solo quería servirle a la patria, ayudar a que hubiera paz. No merecía morir así, lejos de nosotros. Nos lo arrebataron”.
Mientras tanto, el soldado herido recibe atención médica, en medio de maniobras militares que continúan en la zona para recuperar el control y garantizar la seguridad.
Crisis humanitaria sin control
La situación en el oriente del departamento es cada vez más alarmante. La Defensoría del Pueblo ha emitido alertas urgentes por el recrudecimiento de la violencia en el sector del Bajo Caguán, donde se enfrentan estructuras armadas lideradas por alias Calarcá e Iván Mordisco, disputándose corredores estratégicos.
La población civil está en medio del fuego cruzado. Se reportan confinamientos, desplazamientos forzados, homicidios y reclutamiento de menores. Comunidades enteras viven bajo restricciones impuestas por grupos armados desde octubre de 2025.
El miedo vuelve a apoderarse de Caquetá.