‘El Retorno de Yuruparí’ revive la memoria indígena en Anolaima

‘El Retorno de Yuruparí’ revive la memoria indígena en Anolaima

En Anolaima (Cundinamarca) se dio inicio este fin de semana a las rutas 2025 de ‘El Retorno de Yuruparí’, iniciativa que lleva de regreso esta serie documental a donde fue filmada. En esta ocasión se proyectan los capítulos ‘Por los caminos reales al Corpus Christi’ y ‘La ofrenda de las frutas’.

Con el objetivo de fortalecer la preservación del legado audiovisual y educativo del país, Proimágenes Colombia, en alianza con Señal Memoria, impulsa iniciativa recorriendo el país con los capítulos restaurados de una de las producciones más emblemáticas de la televisión pública colombiana.

‘Yuruparí’ es una serie documental que logró capturar y difundir expresiones culturales de múltiples regiones, convirtiéndose en un referente clave para comprender la diversidad étnica y cultural de Colombia. Hoy, sus contenidos restaurados vuelven al lugar de origen como una forma de reactivar la memoria colectiva y resignificar nuestro patrimonio audiovisual.

Fue así como Proimágenes Colombia y RTVC – Sistema de Medios Públicos, firmaron un convenio de cuatro años con el objetivo de unir esfuerzos creativos, técnicos, administrativos y operativos para salvaguardar la memoria patrimonial y concretar un marco de colaboración para facilitar la cooperación para las restauraciones conjuntas de esta serie documental, producida por las extintas Compañía de Fomento Cinematográfico (Focine) (1978 – 1993) y Audiovisuales (1976 – 2004).

En su tercer año, arranca con talleres de creación audiovisual con 28 jóvenes del municipio de Anolaima, el cual se desarrolla en alianza con la Institución Educativa Departamental Carlos Giraldo, con el objetivo de reflexionar sobre la tradición y la memoria de las fiestas locales a partir de la serie. Un conversatorio con Laura González, en representación de Señal Memoria, y Andrea Afanador de Proimágenes Colombia, con la participación de algunos invitados en torno a la experiencia de esta iniciativa.

A su vez, se lleva a cabo una proyección al aire libre de los capítulos ‘Por los caminos reales al Corpus Christi’ (1985) y ‘La ofrenda de las frutas’ (1985). Estos episodios fueron realizados en Anolaima en el contexto de la celebración del Corpus Christi, uno de los grandes momentos turísticos y culturales de esta tierra fértil y emblemática del país, reconocida por su tradición campesina y su diversidad agrícola. Ahora la comunidad puede disfrutar de estos contenidos en el festejo del Corpus Christi de este año.

‘Por los caminos reales al Corpus Christi’ destaca los caminos preexistentes a la llegada de los españoles, los vestigios indígenas Panches, las celebraciones locales, la vida cotidiana, la música carranguera, la producción de panela, el comercio, la producción de textiles y la creación de arcos frutales para agradecer la llegada del solsticio de verano, que favorece las cosechas en conjunto con las celebraciones religiosas.

Por su parte, ‘La ofrenda de las frutas’ (1985) sigue un día de mercado en Anolaima, destacando el trabajo de los campesinos y la diversidad de cultivos que se dan gracias a la calidad de la tierra y el clima. También se resaltan los arcos decorados con frutas, hortalizas y verduras, como una exposición agrícola para bendecir el campo y los futuros cultivos, y se menciona la música, los actos religiosos, los desfiles y los fuegos artificiales, entre otros aspectos culturales.

De Colprensa

Rechazo a la violencia debe ser igual para indígenas, líderes sociales y opositores

Rechazo a la violencia debe ser igual para indígenas, líderes sociales y opositores

En 1948, cuando en Colombia la violencia partidista había escalado el más alto nivel de barbarie en esa modalidad, el jefe del Partido Liberal de entonces, Jorge Eliécer Gaitán, convocó a una llamada “marcha del silencio”, como expresión pública de rechazo a tantos actos homicidas. Era la causa de la paz o no violencia. Se llevó a cabo en la Plaza Bolívar de Bogotá el 7 de febrero del año señalado. Fue caudalosa y cubría todo el escenario escogido. La solemnidad de esa manifestación no tuvo grietas. Nadie le hizo disidencia al orden acordado. Con tono resonante pero armónico, en demanda de la paz, Gaitán pronunció uno de sus más relevantes discursos.

Dijo Gaitán: “Señor Presidente: Aquí están presentes todos los hombres que han desfilado y demuestran una fuerza y un poderío no igualados y sin embargo, no hay un solo grito”. En esa oración sustentó la capacidad popular para rechazar la ofensiva criminal y promover la paz.

La manifestación del silencio de 1948 y la oración por la paz de Gaitán hacen parte del legado histórico en defensa del derecho a vivir en condiciones de protección.

Frente a los desatinos criminales, como el atentado de que fue víctima el precandidato Miguel Uribe Turbay, lo procedente es rechazar esa agresión sin incurrir en narrativas de estigmatización dictadas por el odio y la fijación con señalamientos mentirosos.

La marcha del silencio que se organizó como repudio al atentado criminal contra Miguel Uribe debió cumplir esa legítima finalidad, pero muchos de sus participantes se salieron del orden acordado y se dedicaron al insulto. Convirtieron el silencio en agresión, como si con ese extravío repararan tan criminal acción. No fue como la manifestación de Gaitán, que sigue siendo una lección de sustentación democrática.

Tampoco es aceptable que el atentado contra Uribe Turbay pretenda ser explotado con fines electorales sucios.

Ante la consumación del atentado contra Miguel Uribe Turbay debe ser activo el rechazo nacional, con sentido de solidaridad contra la violencia, como también debiera ser en los casos de asesinatos de líderes sociales, defensores de derechos humanos, promotores de las marchas de protesta ciudadana, campesinos o representantes de comunidades afros o indígenas.

La recurrente violencia en Colombia debe parar y no tener repetición. El exterminio de la Unión Patriótica, la ejecución perversa en la operación de los “falsos positivos”, los homicidios contra candidatos a la Presidencia y otros linchamientos de finalidad política son golpes contra la democracia, con los cuales se busca el debilitamiento de las posibilidades de superar las brechas que la codicia excluyente ha impuesto.

Se impone que la justicia, administrada con transparencia y certezas, ponga al descubierto a los actores de la ofensiva criminal y desmonte los desvíos mediante los cuales los responsables de los delitos cometidos se cubren con la impunidad y siguen alargando la cadena de esa carnicería letal a sangre y fuego.

Desenmascarar a los autores de las violencias que tantas víctimas le dejan a Colombia es una tarea prioritaria de jueces y veedores de los desvíos que se le imponen a los colombianos desde esferas que tienen manejo del poder en diferentes instancias.

Puntada

La aprobación por el Congreso de una reforma laboral es el resultado de la participación popular en defensa de los derechos sociales que algunos “padres de la patria” insisten en abolir. Hay que seguir en esa lucha.

Por Cicerón Flórez Moya

De Colprensa

Recortes de ONU afectarán atención a pueblos indígenas en regiones vulnerables

Recortes de ONU afectarán atención a pueblos indígenas en regiones vulnerables

La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos informó que debido a los recortes financieros que ha sufrido este año tendrá que cerrar, en los próximos meses, tres oficinas en terrenos colombiano.

Las oficinas afectadas brindan cobertura en Antioquia, Chocó, Córdoba, Guaviare, Meta, Huila, Tolima y Caquetá. Además, junto con esta medida, el organismo internacional deberá prescindir de casi la mitad de su personal: 46 profesionales defensores de los derechos humanos.

“Para la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos comienza un proceso para hacer lo más eficiente posible su mandato en Colombia, y cubrir desde Bogotá los territorios en los cuales no podrá mantener una presencia permanente”, indicó la ONU Derechos Humanos a través de un comunicado.

La Oficina de la ONU para los Derechos Humanos lamentó no poder seguir acompañando de la misma forma a un gran número de personas defensoras, a comunidades en terreno que se verán afectadas por este recorte, en particular Pueblos Indígenas, y comunidades afrodescendientes y campesinas, y a las autoridades del Estado de varias regiones del país.

La organización continuará realizando su labor en Bogotá y con cuatro Oficinas en terreno, con presencia permanente en Cauca, Valle del Cauca, Nariño, Putumayo, Arauca, Norte de Santander, Cesar, La Guajira, Sucre, Magdalena, Bolívar y Atlántico.

De Colprensa