Un grupo de ingenieros se ha basado en técnicas empleadas durante el siglo XIX para crear baterías sin litio. La elaboración de ésta se logró gracias al rescate de métodos utilizados en 1884.

Estos ingenieros que a partir de la tecnología del pasado han logrado producir una batería de litio, que promete reducir el coste de las facturas eléctricas. Ya que éstas permiten contener una gran cantidad de energía, y representan una solución a los problemas actuales en cuanto al almacenamiento de energía.

Actualmente, el litio es el más utilizado debido a su gran cantidad de beneficios. Éste es uno de los metales más livianos, lo que lo vuelve un conductor de calor y energía ideal. Es por ello que se emplea en la utilización de vehículos eléctricos, baterías, teléfonos móviles, tecnología aeroespacial, entre otros. No obstante, también trae consigo problemas como la producción de contaminación. Asimismo, las baterías presentan de almacenamiento reducido en comparación a otros materiales.

Esta batería creada por un grupo de ingenieros estadounidenses, se basa en el sistema utilizado en el dirigible Le France. Éste contaba con una batería de flujo de zinc y cloro. El cual pesaba alrededor de 435 kilogramos. Gracias a ella, la nave pudo volar por los cielos parisinos y realizar un recorrido de 8 kilómetros. De acuerdo con las palabras dichas por la compañía norteamericana Infinity Turbine, la nueva batería utiliza un mecanismo similar al de la aeronave.

La nueva batería, llamada SalgenX es de un tamaño mayor al de la utilizada en Le France. Su peso la supera en varias toneladas y su tamaño es equivalente al de varios contenedores. Además, se diferencia de ella también en el uso de agua salada como su componente primordial. No obstante, ésta no está pensada para ser utilizada en un vehículo o aeronave, sino que tiene un objetivo mucho más beneficioso para el medio ambiente.

La SalgenX se creó con la intención de almacenar energía renovable. Uno de los grandes inconvenientes en cuanto a las fuentes de energía sostenible es su inconsistencia. Por ejemplo, las plantas solares sólo pueden funcionar y aportar energía durante el día, mientras que las plantas eólicas necesitan del viento. Por lo que, hasta ahora, era poco probable poder utilizar solamente uno de estos métodos para abastecer la energía de un lugar.

El funcionamiento de esta batería es más sencillo de lo que se puede pensar, ya que se basa en un elemento clave: la separación de electrolitos. Ésta utiliza una batería de flujo compuesta por dos tanques de electrolitos que se encuentran separados. Los cuales, al combinarse sobre electrodos pueden almacenar grandes cantidades de energía sin ningún inconveniente. De igual forma, esta electricidad puede descargarse en el momento que se desee.

Según la compañía estadounidense, está tecnología es escalable. Esto quiere decir que puede utilizarse para almacenar la capacidad que se requiera. De igual forma, su construcción representa costes más bajos a otras baterías. Esto debido a que los componentes para su creación son más baratos que los utilizados en las baterías de litio actuales.

Otra de sus ventajas es que puede armarse con facilidad en el lugar donde será utilizada, por lo que implica aún menor costo en transporte y construcción. La SalgenX se suma a la carrera actual por encontrar una batería que pueda ser utilizada en la producción de vehículos eléctricos, y en el almacenamiento de energías renovables.  Lo cual la vuelve una la las baterías más prometedoras en esta carrera.