Un acto que conmueve y al mismo tiempo indigna ocurrió en Itagüí, donde siete cachorros y su madre fueron rescatados tras vivir en condiciones inadecuadas que ponían en riesgo su salud y bienestar.
Gracias a la rápida intervención de las autoridades, los animales fueron puestos a salvo y ahora reciben atención y protección, lejos del abandono y el sufrimiento. Este operativo no solo salvó vidas, también envió un mensaje claro: en Itagüí, el maltrato animal no tiene cabida.
Los pequeños, que apenas comenzaban su vida, estaban expuestos a un entorno que no garantizaba lo más básico. Hoy, su historia cambia, y se convierten en símbolo de una lucha que busca respeto y dignidad para todos los seres vivos.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier caso de maltrato. La protección animal no es solo tarea del Estado, es un compromiso de todos.