Desafíos actuales de las preasignaciones de subsidios de Viviendas de Interés Prioritario (VIP), según Asobancaria

Desafíos actuales de las preasignaciones de subsidios de Viviendas de Interés Prioritario (VIP), según Asobancaria

Hasta 2022, el esquema de Mi Casa Ya operaba en relación con el ingreso de la familia, abarcando un rango de ingreso entre 0 y 4 SMLV, dividido en dos grupos: de 0 a 2 SMLV, y de 2 a 4 SMLV. Esto determinaba el monto del auxilio que recibiría el hogar y contaba con la ventaja, al no priorizar los hogares, que las familias no se enfrentaban a la incertidumbre de ser superadas por otros aspirantes y en consecuencia no recibir su subsidio.

En su lugar, los hogares recibían el estado de «habilitado», indicando que cumplían con todos los requisitos del programa y estaban en proceso de compra de inmueble VIS o VIP. Lo anterior permitía la inclusión del auxilio monetario en los estudios de riesgos de las entidades financieras y mejoraba las condiciones crediticias, acelerando así los esquemas de preventa, que representan cerca del 78% del mercado VIS/VIP, según datos de la Galería Inmobiliaria.

Actualmente, para que una familia sea beneficiaria del programa Mi Casa Ya, debe haber realizado la encuesta Sisbén IV y tener una clasificación entre A1 y D20. Posteriormente las familias son agrupadas según criterios de priorización desarrollados por el Ministerio, que evalúa la vulnerabilidad de la familia. Ambos esquemas requieren que las familias cumplan los requisitos durante todo el proceso, desde la aplicación al programa hasta la entrega de la vivienda, momento en el cual se realizan los desembolsos. Esto implica que las familias deben conservar su condición socioeconómica durante cerca de dos años, que es el tiempo que dura el proceso constructivo de la vivienda.

“Aunque este funcionamiento asegura que los recursos se destinen a familias que realmente los necesitan, durante este tiempo pueden surgir situaciones en las que las familias priorizadas sean superadas por otras con mayor necesidad, generando incertidumbre sobre la asignación de los recursos durante el proceso. Esto dificulta los análisis de riesgo de los constructores y las entidades de crédito, debilitando el esquema de preventa debido a la incertidumbre. Para superar esta dificultad, el gobierno busca garantizar a las familias, desde el inicio del proceso, la obtención del auxilio eliminando dicha incertidumbre. Esta iniciativa, conocida como «preasignación», reservará los recursos del programa y fortalecerá el esquema de preventa. Esto también fomentaría una mayor confianza en el sector constructor y estimularía la iniciación y lanzamiento de proyectos. Para acceder a una preasignación, las familias deben mantener su puntaje de Sisbén y no superar la categoría D20, algo que continúa de los anteriores esquemas. Esta iniciativa se llevará a cabo durante el 2024, y únicamente para VIP”, argumenta un informe de Asobancaria.

Añade que, para implementar esta iniciativa, se deben superar desafíos como desarrollar la normativa que permita ejecutar los recursos de esta manera y los mecanismos necesarios para monitorear la condición socioeconómica de las familias interesadas. “Otro desafío a tener en cuenta es la necesidad de aumentar aún más la oferta de estas viviendas y por supuesto la disponibilidad de suelo para su construcción. Posteriormente, el programa debería expandirse a VIS, ya que es donde se concentra gran parte del mercado nacional. Lograr esta implementación será de gran utilidad para la economía nacional”, concluye el documento.

Nuevas emisiones de acciones, camino para mantener la categoría de mercado emergente: presidente de Asobancaria

Nuevas emisiones de acciones, camino para mantener la categoría de mercado emergente: presidente de Asobancaria

El presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón, en su última columna para La República, destacó que en repetidas ocasiones diferentes analistas, incluyéndose, han hecho un llamado sobre la crisis del mercado de renta variable local y las consecuencias de que sea degradado a mercado frontera.

“A pesar de las discusiones en torno a la liquidez de nuestro mercado, los rebalanceos del índice MSCI que se llevaron a cabo en noviembre de 2023 no derivaron en una reclasificación del rendimiento bursátil de nuestro país. Un alivio, sin duda, pero que nos invita a no olvidar la realidad, y es que el mercado accionario colombiano sigue siendo catalogado como un mercado emergente y es imperativo su continuo fortalecimiento para no caer en una categoría que nos alejaría del espectro de importantes inversionistas internacionales”, señaló el líder gremial.

Celebró el hecho de que recientemente Davivienda revelara que emitirá 48 millones de acciones, pues un evento como este no sucede desde el 2028. Añadió que la decisión del banco puede ser un incentivo a que otros agentes vean las bondades de la financiación en el mercado de capitales y así aportar el dinamismo, la profundidad y la liquidez que se requieren.

Sin embargo, recalcó que esto tiene que venir acompañado de cambios regulatorios. Además, recalcó que para alejarse cada vez más de la categoría de mercado frontera se tiene que actualizar el sistema de formadores de liquidez, flexibilizar los requisitos de los programas de emisión, facilitar la accesibilidad con mayores eficiencias operativas, analizar las prohibiciones y conflictos de intereses existentes, así como perfeccionar el proceso de integración de las bolsas de Chile, Perú y Colombia.

“La materialización de los esfuerzos recientes para incentivar el financiamiento mediante el mercado de renta variable, la mejoría en la liquidez de las acciones actuales y la masificación de noticias alentadoras de nuevas emisiones será el camino para mantener la categoría de mercado emergente y una señal positiva de cara a la revisión del MSCI en junio de este año. Combatir la fragilidad del mercado de capitales debe ser prioridad de autoridades y agentes. Es un compromiso con el crecimiento y el bienestar de nuestro país”, concluyó Malagón.

Asobancaria invita al Gobierno a construir un paquete de reactivación económica de la mano del sector privado

Asobancaria invita al Gobierno a construir un paquete de reactivación económica de la mano del sector privado

El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) reveló que la economía colombiana creció un 0,6% en 2023, cifra inferior a la esperada por los agentes del mercado. Es importante destacar que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y Asobancaria proyectaban un crecimiento del 0,9%; mientras que Fedesarrollo, ANIF y el Banco de la República esperaban un crecimiento del 1%.

Según el DANE, la actividad económica que más contribuyó al crecimiento en 2023 fue la Administración pública y defensa; planes de seguridad social de afiliación obligatoria; Educación; Actividades de atención de la salud humana y de servicios sociales, que creció un 3,9% y contribuyó con 0,6 puntos porcentuales a la variación anual. Las Actividades financieras y de seguros fue la segunda con un crecimiento del 7,9%, que a su vez contribuyó con 0,3 puntos porcentuales.

El presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón, señaló: “El crecimiento económico del 0,3% en el cuarto trimestre evidencia que la actividad productiva continuó su proceso de ajuste, pero disipa los temores de caer en una recesión técnica. No obstante, el crecimiento del 0,6% en 2023 fue muy inferior al promedio histórico, hecho que nos obliga a redoblar los esfuerzos para consolidar el proceso de recuperación económica en los próximos meses”.

Añadió: “El 0,6% es un dato francamente muy bajo, es el más bajo en lo corrido del siglo con excepción de la crisis del Covid. Además, está acompañado de una caída muy fuerte de la inversión. La invitación es a que trabajemos con el Gobierno en perfeccionar un paquete de recuperación económica, un plan contracíclico que nos permita crecer este año más de un 1%, revertir ese mal dato del 2023 y alcanzar el crecimiento potencial de la economía, que es de alrededor del 3,5% anual”.

Solo $5 de cada $100 que presta el sector bancario entra en algún tipo de mora: Alejandro Vera

Solo $5 de cada $100 que presta el sector bancario entra en algún tipo de mora: Alejandro Vera

Alejandro Vera, vicepresidente Técnico de la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria), en su última columna para La República, recordó que los créditos que desembolsan los establecimientos de crédito son en su mayoría producto de la intermediación del ahorro del público y no de los recursos de los accionistas. Explicó que, en el caso colombiano, entre $85 y $90 de cada $100 de crédito provienen de los ahorradores y solo $10 de los dueños de las entidades.

Vera recalcó que es por eso que la supervisión del sector es tan estricta e involucra requerimientos en indicadores de capital, liquidez y operación que provienen, entre otras fuentes, de importantes acuerdos internacionales, como es el caso de los de Basilea, por cierto, en los que el sector financiero colombiano cumple más que a cabalidad.

El vicepresidente señaló que una buena cultura de pago es fundamental porque reduce los riesgos (y, por ende, la tasa de interés) y permite el flujo constante de recursos hacia proyectos productivos empresariales y a las necesidades de los hogares, al tiempo que garantiza la confianza de los ahorradores.

Así las cosas, manifestó que, en el país, “esa cultura de pago ha sido un gran activo, los colombianos nos destacamos por ser buena paga. Según cifras de las Centrales de Riesgo, 91% de todas las obligaciones de crédito tienen reporte positivo y solo 9% son sujeto de alguna marca negativa. Eso se refleja en que, en promedio, solo $5 de cada $100 que presta el sector entra en algún tipo de mora”.

Colombia y España unen fuerzas para fortalecer la ciberseguridad financiera

Colombia y España unen fuerzas para fortalecer la ciberseguridad financiera

La Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria) y el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE) firmaron un memorando de entendimiento con el objetivo de fortalecer la ciberseguridad financiera en ambos países.

“Ambas entidades establecerán mecanismos de comunicación y asistencia técnica mutua para intercambiar información sobre alertas de seguridad y fortalecer los servicios de respuesta a incidentes de seguridad cibernética. Este compromiso conjunto refleja una firme voluntad de proteger los activos financieros y promover un ciberespacio seguro en España y Colombia”, destacó Mónica María Gómez Villafañe, vicepresidenta Administrativa y Financiera.

Por otro lado, Félix Barrio, director general de INCIBE, manifestó: “sumaremos esfuerzos con Asobancaria para promover la innovación, el emprendimiento y la colaboración público-privada, consolidando un futuro más seguro para la ciudadanía y las empresas españolas y colombianas”.

Este acuerdo tendrá una duración de cuatro años y se enfocará en áreas claves como la formación especializada en seguridad digital, el desarrollo del talento y la promoción de la industria de ciberseguridad. Además, se destacan iniciativas para fomentar el emprendimiento, intercambiar buenas prácticas y fortalecer la investigación y desarrollo en este ámbito.

La firma de este memorando representa un hito en la colaboración internacional para mejorar la seguridad cibernética en el sector financiero colombiano y español. Permitirá el asesoramiento de los equipos de apoyo a incidentes cibernéticos de España y Colombia, que son el CERT de INCIBE y el CSIRT Financiero de Asobancaria.