La avanzada de represión económica y de estrategia geopolítica se hizo sentir este jueves contra los intereses del presidente de Rusia, Vladímir Putin, quien ha sido fuertemente golpeado no solo en el tema económico.

Si no más aún en su estructura de seguridad, ya que el sector tecnológico está adherente a este ítem, el cual ha sido afectado por las decisiones del gobierno del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y los aliados en Europa.

Los cuales formaron un bloque de defensa social que pretende detener la estrategia de intimidación de Rusia, no únicamente con países vecinos, sino con quienes reprueban su accionar bélico.

Estas nuevas sanciones incluyen al mayor fabricante ruso de semiconductores, como también a la empresa Mikron, que es la mayor fabricante de chips de Rusia, la cual, según el Tesoro estadounidense, indicó que «exporta más del 50% de la microelectrónica rusa».

Con esta reprimenda social y estratégica, se estarían viendo afectadas 21 entidades y 13 individuos en el marco de su accionar contra las redes de evasión de sanciones del Kremlin y las compañías tecnológicas, que son instrumentales en la maquinaria de guerra de la Federación Rusa.

Así lo aseguró el Tesoro, que agregó: «El Ejército ruso depende de tecnologías occidentales clave para el funcionamiento de su base industrial de defensa».

De esta manera, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC) está desarrollando una estrategia con el fin de debilitar la avanzada Rusa a Ucrania.

Pues está desarticulando el libre desarrollo de «empresas tecnológicas rusas clave que están permitiendo la guerra ilegal de Putin contra Ucrania. Estas designaciones impedirán aún más el acceso de Rusia a la tecnología occidental y al sistema financiero internacional».