Según el documento elaborado por Bank of America, recuperar la confianza del mercado es un proceso que le costará al país.
Este informe hace importantes análisis con respecto a la propuesta de la reforma pensional y la afectación en los bonos de deuda. Allí se cuestiona otros temas también como el laboral, fiscal y minero energético. El informe menciona que los mensajes enviados por el Gobierno de Gustavo Petro y su gabinete ha implicado un revés en la confianza de los inversionistas. Algunos de los temas que más incertidumbre generaron fueron las menciones del presidente Petro con respecto a ejercer control sobre la salida de capitales o al sugerir pasar por encima del Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP).
Otro punto importante y el que más ha generado incertidumbre tiene que ver con las declaraciones de la Ministra de Minas y Energía Irene Vélez, especialmente lo que se refiere a los tenedores de bonos de deuda colombianos. En los últimos meses la prima de riesgo frente a los bonos de Colombia se encuentran disparados. De igual forma se muestra allí que las tasas de interés que asumiría el país por prestamos de inversionistas serían de las más elevadas.
Una de las recomendaciones sugeridas por Bank of America incluyen una adecuada estrategia de comunicación y señales de moderación que permitan mejorar el sentimiento con respecto al sector. Con respecto a esto en el informe se menciona explícitamente «Recuperar la credibilidad perdida puede ser muy difícil y los inversores pueden necesitar ver para creer”.
Mencionaron la destacada labor que esta realizando el Ministro de Hacienda José Antonio Ocampo con respecto a los mensajes de tranquilidad que ha enviado a los mercados, pero esto contrasta con la incertidumbre política que generan los funcionarios.
El informe también menciona otros temas importantes como la reforma pensional y laboral, y con respecto a esto afirma que la iniciativa del estado de trasladar al 90% de los cotizantes a pensión al régimen público y los ahorros acumulados en el sistema privado se destinarían al pago de un bono pensional de $500.000 para tres millones de adultos mayores sin mesada, esto costaría $18 billones anuales.
Los especialistas en mercados financieros aseguran que el Estado perdería uno de sus prestamistas más relevantes y se verían en la necesidad de buscar más deuda en mercados extranjeros, con una exposición a adquirir una deuda en dólares.