El mural del Che Guevara en la sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco quedó cubierto con pintura tras una intervención del influencer Marco Fattorello. La universidad pidió la intervención de la Policía, y luego presentó una denuncia penal ante la Justicia Federal por lo que calificó como un acto de vandalismo.
Qué hizo Marco Fattorello y cómo lo transmitió en vivo
Según lo registrado durante una transmisión en vivo en sus redes sociales, Fattorello ingresó al campus universitario y comenzó a pintar sobre la imagen de Ernesto “Che” Guevara. En el video, sostuvo que su intención era reemplazar el retrato por una bandera argentina.
En sus declaraciones públicas, el activista libertario dijo que no comparte la figura representada en el mural y planteó que el símbolo no “representa a todos”. También afirmó que, a su juicio, la universidad permitió durante años expresiones políticas e ideológicas dentro de sus instalaciones, pero rechazó su intervención.
La denuncia por el mural del Che Guevara y el argumento patrimonial de la universidad
Tras el inicio de la intervención, autoridades universitarias solicitaron la presencia de la Policía, que retiró del lugar a Fattorello y a otra persona que lo acompañaba. Horas después, ambos regresaron a la institución y se registraron discusiones y momentos de tensión con integrantes de la comunidad universitaria antes de una nueva intervención policial.
La Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco sostuvo que el mural integra el patrimonio histórico de la sede Trelew. Además, remarcó que cualquier modificación en sus espacios debe ser aprobada por los órganos de gobierno universitario, por lo que acudió a la Justicia para que se investiguen los daños y se determinen responsabilidades.
De acuerdo con la institución, se trata de un mural realizado en 1998 que permanecía en el edificio desde finales de la década de los noventa. Ese dato, señalaron, forma parte de la historia institucional del campus.
Restauración en estudio y versiones contrapuestas tras el operativo
Después del episodio, las autoridades universitarias informaron que analizan alternativas para la restauración del mural, mientras avanza la investigación judicial abierta a partir de la denuncia penal ante la Justicia Federal.
Por su parte, Fattorello afirmó posteriormente que fue agredido físicamente cuando regresó a la universidad. También destacó el trato recibido por parte de la Policía durante el procedimiento y pidió que la responsabilidad de su retiro recaiga sobre las autoridades universitarias y no sobre los agentes que intervinieron.
El caso reactivó un debate más amplio en Argentina sobre el uso de los espacios universitarios, la preservación del patrimonio y los límites de las intervenciones políticas dentro de instituciones educativas, en paralelo al trámite judicial iniciado por la universidad.











