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Sin duda el 2019 estuvo marcado por una importante desaceleración de la economía global, en el caso de Colombia creció por encima de las seis economías más grandes de Latinoamérica. Eso es lo que dice el DANE quienes dieron a conocer que el crecimiento del PIB en 2019 bordeó el 3.3%, una cifra que sin duda fue positiva tras el 2.5% de 2018, y que ratifica la consolidación del crecimiento de la economía colombiana.  Es importante resaltar que analistas y gremios económicos del país ubicaron sus proyecciones levemente por encima de lo esperado en un (3.2%), lo que logro mostrarse en línea con lo señalado recientemente por el Gobierno en su plan financiero entregado por el ministro de hacienda, Alberto Carrasquilla .

El único sector que cayó en el 2019 fue construcción (-1,3 %), que no alcanzó terrenos positivos a pesar de la inversión en obras civiles. Según el director del DANE, Juan Daniel Oviedo, las finalizaciones de construcción de edificaciones a finales del año pasado acumularon un stock de unidades que provoca sobreoferta y no ha permitido nuevos proyectos por falta de recursos para invertir. De otro lado, se debe destacar que onde de los 12 sectores alcanzarán crecimientos positivos, jalonados por el mejor desempeño de las actividades financieras y de seguros (5,7%), el comercio (4,9%), la administración pública (4,9%) y las actividades profesionales (3,7%).  Aspectos como la política monetaria expansiva, el incremento de las remesas, los efectos positivos de la migración venezolana y el anclaje de las expectativas inflacionarias impulsaron la dinámica del comercio y el sector financiero, mientras que el desempeño de la administración pública se vio favorecido por el gasto en educación.

Igualmente, Asobancaria en un comunicado dijo que los resultados en el frente externo, sin duda inquietan, y se mostraron en línea con lo esperado por el grueso del mercado. Las importaciones crecieron a un mayor ritmo que las exportaciones, lo que da cuenta de la ampliación del déficit en la balanza comercial. Sin embargo, detrás del desempeño de las importaciones está la fortaleza del consumo privado y los incentivos a la adquisición de bienes de capital, factores desde luego positivos para la dinámica de la demanda interna.

El gremio puntualizo que si bien las cifras, en términos generales, invitaban a continuar redoblando los esfuerzos en materia de competitividad y de asertividad en políticas productivas que dinamicen las cadenas de valor, es sin duda positivo para la economía y esto demuestran la resiliencia del aparato productivo, fruto de la buena coordinación de las políticas monetaria-fiscal en un entorno local y externo que sin duda se mantiene desafiante.

Finalmente, el gremio de los banqueros mantiene sus perspectivas de un crecimiento cercano a 3,4% para el 2020, y espera que los factores que impulsaron el consumo privado y la inversión sigan contribuyendo a la solidez.