​La Administración Distrital, a través de la Secretaría Distrital de Salud, confirmó que se han presentado en Bogotá 23 fallecimientos a causa de la intoxicación por el consumo de bebidas alcohólicas adulteradas, de los cuales, dos casos son personas residentes del municipio de Soacha.

Entre el 24 de noviembre y el 11 de diciembre, se han registrado 38 casos de intoxicación por el consumo estas sustancias que se obtienen mediante destilación artesanal o preparaciones con alcohol industrial; 12 de los casos presentaron muestras de metanol en sus cuerpos.

Ante el incremento de casos de intoxicación por el consumo de licor adulterado, la Administración Distrital reforzó los operativos de inspección, vigilancia, control y prevención en establecimientos para enfrentar el riesgo para la salud y la vida de los habitantes de Bogotá.

Entidades como las Secretarías de Salud, Gobierno, Seguridad e Integración Social, en articulación con la Policía Metropolitana de Bogotá y el Invima, vienen realizando diferentes acciones en las 20 localidades de la ciudad para contrarrestar esta comercialización ilegal.

En lo corrido del mes de diciembre se han realizado 128 operativos de verificación de alimentos y bebidas sanas y seguras, en los que se han intervenido 283 establecimientos, se han impuesto medidas de seguridad a 20 establecimientos; se han desnaturalizado 416 litros de licores por incumplimiento en rotulado y no contar con Registro Sanitario; y 22,65 litros por fecha de vencimiento expirada.

Las personas que comercialicen, distribuyan, imiten o simulen bebidas alcohólicas, podrían incurrir en una sanción de 5 a 11 años de prisión, una multa de 1.500 salarios mínimos y el cierre definitivo del establecimiento comercial. Además, podrían estar inmersos en los delitos corrupción de alimentos, productos médicos o material profiláctico, además de imitación o simulación de alimentos, productor o sustancias.

Se hace un llamado a los dueños y encargados de establecimientos comerciales para que se abstengan de comprar y vender bebidas adulteradas o que no cumplan con la norma sanitaria, ya que pueden ser cómplices de delitos que atentan contra la salud pública.

La Administración Distrital reitera su llamado a la ciudadanía para que informe en la Línea 123 el sitio donde se identifique que se esté vendiendo o manipulando este tipo de bebidas fraudulentas.

En el marco del modelo territorial “Salud a Mi Barrio” – “Salud a Mi Vereda”, la Secretaría de Salud viene realizando acciones pedagógicas en las localidades con los clientes y encargados de los establecimientos para evitar cualquier afectación a la salud y sensibilizar sobre los riesgos de consumir o vender estas bebidas.

Las intoxicaciones causadas por el consumo de bebidas alcohólicas con metanol pueden ocasionar efectos graves en la salud como daño al sistema nervioso central, visión borrosa, ceguera, dificultad respiratoria, estado de coma e incluso la muerte. Si presenta alguno de estos síntomas luego de beber licor, consulte inmediatamente al centro de salud más cercano.

¿Cómo identificar una botella adulterada?

• Revise que la botella o empaque no haya sido manipulada, que no tengan golpes o abolladuras.

• La tapa debe estar fija y sin goteos. Verifique que sellos, envolturas, tapas, bandas de seguridad, dosificadores, estampillas y etiquetas no hayan sido manipulados.

• Si el envase es de cartón con cubierta en aluminio, las pestañas deben estar bien pegadas.

• Observe que el contenido de la botella y el color correspondan al tipo de licor; revise la botella a contraluz para que no presente cuerpos extraños.

• La información declarada tanto en las etiquetas como en envases, tapas y estampillas debe corresponder al mismo producto.

• Si sospecha de alguna inconsistencia en la bebida alcohólica ¡No la consuma! Recomendaciones:

• No consumir bebidas destiladas producidas en alambiques o de otras formas artesanales.

• No comprar bebidas alcohólicas en la calle.

• No recibir licores de personas desconocidas.

• Desconfiar de precios más bajos de los que regularmente están en el mercado.

• Comprar bebidas alcohólicas únicamente en comercios legales y autorizados.

• Revisar los envases y el rotulado antes de consumir licores.

• Una vez consumida la bebida alcohólica, destruir la etiqueta.