El Gobierno Nacional acaba de adoptar una nueva medida que se suma al paquete de decisiones para controlar la inflación originada por factores externos, y aliviar el impacto de los altos precios internacionales de algunos productos básicos, así como de los fletes y el transporte.

A través del Decreto 955 del 4 de junio de 2022, el gobierno decidió excluir el valor de los fletes y los cargos asociados, de la base gravable sobre la cual se liquidan los tributos aduaneros a 200 productos importados. Esta medida reducirá el costo de algunos productos que son esenciales para la producción nacional.

Esta decisión, adoptada por el presidente Iván Duque, estará vigente por un periodo de seis meses, con posibilidad de prorrogarse por otros seis meses previa revisión del Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior (Triple A).

El objetivo de la iniciativa es dar un alivio a los costos de producción y de algunos bienes finales que se han visto impactados por los altos precios de las materias primas y los costos de transporte, derivados de los problemas de logística que afectan el comercio internacional.

«Buscamos promover la reactivación económica, la facilitación del comercio y la competitividad nacional. Con esta medida, buscamos reducir los efectos negativos y sobrecostos de las importaciones como consecuencia del incremento en las tarifas de los fletes internacionales», dijo la ministra de Comercio, María Ximena Lombana.

La funcionaria destacó además que esta decisión se suma a las que ya tomado la cartera junto con los Ministerios de Hacienda y de Agricultura, de reducir los aranceles a insumos agropecuarios y otros productos, para mitigar el impacto inflacionario en los bolsillos de los colombianos.

Esta medida aplicará para diferentes bienes, entre ellos productos finales que hacen parte de la canasta básica de las familias colombianas y en especial de las menos favorecidas, que se han visto impactadas por la inflación y por la tendencia al alza en los precios de los alimentos.