Un grupo de investigadores de la Universidad de Cornell en Estados Unidos diseñó unos circuitos vestibles que pueden ser divididos en múltiples módulos de un solo uso. Estos se podrán construir como los clásicos Lego, creando posteriormente circuitos más complejos para obtener este tipo de tatuajes. 

Así, la potencia de un teléfono inteligente se integra en la piel de las personas. Este proyecto se hizo debido a la colaboración de científicos de materiales e ingenieros eléctricos.

De igual forma, esta tecnología logra recopilar datos directamente de los cuerpos de los usuarios, podrá arrojar información útil que pueda usarse también en muchas tareas cotidianas.

Desde computadoras portátiles que rastreen el progreso en el gimnasio de una persona, qué tan rápido corre alguien en un maratón, hasta vendajes portátiles inteligentes que brindan a los médicos información en tiempo real sobre las condiciones de los pacientes.

Para hacer realidad esta idea, los investigadores primero deben desarrollar circuitos eléctricos eficientes y duraderos que permanezcan agradables a la piel durante largos períodos de tiempo. Para ello, dichos circuitos deben ser lo suficientemente suaves, finos y flexibles para adaptarse a la piel (pecho, brazos, espalda, etc.).

En un nuevo estudio publicado por la Association for Computing Machinery, los investigadores de la Universidad de Cornell presentaron un nuevo concepto de tatuajes inteligentes llamado SkinKit. Cuando está ensamblado, el tatuaje de SkinKit consta de un papel delgado y flexible a base de silicona que se adhiere directamente a la piel por un lado y un circuito preprogramado por el otro.

Cada uno de estos módulos consta de una placa de circuito impreso delgada y flexible conectada a módulos de cable individuales.

La capa de silicona dentro del tatuaje SkinKit no solo proporciona una barrera cómoda entre la piel y la circulación del dispositivo, sino que también actúa como una infraestructura para mantener el tatuaje a medida que la piel se estira y se contrae.