Más de 250 indígenas se encuentran en riego extremo de reclutamiento forzado por algunos grupos armados como el Eln y las disidencias de las Farc. Según, reveló la guardia del Consejo Regional Indígena del Cauca, que busca evitar que estas estructuras ilegales continúen cometiendo este flagelo.

El cabildo indígena denunció que cuatro jóvenes fueron secuestrados en un colegio en el municipio de Caloto (Cauca). La policía Nacional habría negado estos hechos. De inmediato, las autoridades confirmaron, hasta la fecha, que 275 nativos de esta comunidad estarían en las filas de estos grupos delincuenciales.

El reclutamiento forzado ha aumentado en estas zonas del país. Según un estudio del Observatorio Colombiano de Crimen Organizado (OCCO) de la Universidad del Rosario, el miedo de estas comunidades es latente por las represalias y la falta de conocimiento del Estado para atender estos hechos.

«Hay que darles seguimiento a estos casos después de la firma del Acuerdo, precisamente porque en el departamento hay cultivos de coca, salida hacia el Pacífico y el piedemonte amazónico, y no está lejos de la frontera con Ecuador», manifestó Hilda Molano, investigadora del observatorio de Niñez y Conflicto armado de la COALICO.

En un tercer informe de derechos humanos, presentado por la Organización Nacional de Indígenas de Colombia (ONIC), denunció que el reclutamiento indígena aumentó cuatro puntos porcentuales en comparación con el año anterior.

Además, en los últimos años, los jóvenes de las etnias embera y los zenúes se han suicidado por miedo a ser reclutados por estos grupos armados ilegales.

Adicionalmente, continúan los requerimientos de parte de ONIC y el CRIC al Gobierno Nacional para que se cumplan los puntos en la implementación en el acuerdo de paz que garantiza el pleno derecho para estas comunidades indígenas en todo el territorio colombiano.