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Oxígeno puro, tranquilidad y el sonido de las aves más claro fue el panorama vivido en los ríos de Cali y sus entornos, durante este puente de Reyes. Los afluentes tuvieron un ‘respiro’ gracias a las medidas implementadas por la Administración del alcalde Jorge Iván Ospina para evitar la propagación de la covid-19.

“Hay impactos positivos, especialmente en los ríos turísticos Pance y Meléndez, en que al haber menos visitantes hay menos disposición de residuos sólidos en su cauce que a veces terminan siendo ingeridos por la fauna; también bajan la cargas en la medida que al haber menos turistas hay menos impactos de vertimientos, de residuos sólidos”, explicó Jhon Alexander Posso, subdirector de Gestión de Calidad Ambiental del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma).

Vecinos de afluentes como el río Pance, balneario natural de los caleños, reconocieron la importancia de restringir las visitas a estos lugares con el ánimo de cuidar la vida y la naturaleza.

“El hecho de que no se vea basura, que se vea el río como debe ser, en su en su medio ambiente y sin tanto daño a los recursos naturales, me parece muy bien, he venido en otras ocasiones en donde hay comida, aglomeraciones de gente, basura y que bueno que el río puede tener un descanso y que si se vuelve a dar que la gente venga, que tenga la conciencia de cuidarlo, que sepan utilizar los recursos naturales”, dijo Diana Álvarez, habitante del corregimiento Pance.

El funcionario del Dagma indicó que “el estado de los ríos de Cali cuando ingresan al perímetro urbano es bueno, lastimosamente por conflictos asociados a invasiones, falta de mantenimiento de las redes de alcantarillado y a malas prácticas ciudadanas, los ríos terminan siendo receptores de aguas residuales y de todo tipo de residuos sólidos”.

“El Dagma tiene un plan de saneamiento y manejo de vertimientos de manera conjunta con Emcali EICE, tenemos el plan de ordenamiento de recurso hídrico de los ríos Meléndez, Lili y Cañaveralejo, que también estamos implementando. También hay unas acciones transversales, de tipo educativo, para enseñar a la comunidad el buen uso de los recursos naturales”, aseguró Posso.

La entidad ambiental ha aforando alrededor de $21 mil millones para obras de saneamiento y control de vertimientos, en especial en el río Cañaveralejo, uno de los más contaminados.

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