Como una provocación que está escalonando a reacciones políticas, ha sido la ejecución de Letonia al derribar el jueves un monumento de la era soviética de su capital, Riga, y que bien ha causado el pronunciamiento de Vladímir Putin, quien anunció posibles sanciones económicas que afectaran la relación entre ambos países, los cuales están en plena tención bilateral.

En el video que circunda por las redes sociales se puede ver a las grúas que engancharon el monumento para luego tirar y demolerlo. Cabe resaltar que la escultura era un memorial de la Segunda Guerra Mundial, al cual media 79 metros de altura, y se había convertido en un punto de referencia de los partidarios del Kremlin en Letonia.

Letonia, como sus vecinos Estonia y Lituania, es miembro de la OTAN y de la Unión Europea. Desde que empezó la invasión rusa de Ucrania, el país -una exrepública soviética, al igual que Ucrania, ha manifestado un firme apoyo a Kiev.

El monumento, que es punto de una nueva contienda política, fue inaugurado en 1985, cuando Letonia todavía formaba parte de la Unión Soviética, y recibió el nombre de Monumento a los Libertadores de la Letonia Soviética y Riga de los Invasores Fascistas Alemanes, estaba integrado por estatuas de soldados y de una mujer en torno a un obelisco.

Las autoridades decidieron derribarlo a raíz de una votación en el Parlamento a favor de que se retiren, antes de mediados de noviembre, todas las estatuas, placas y bajorrelieves de la época soviética.